El hombre en el castillo: Un mundo paralelo con más bonsáis y nazis

Resulta interesante leer esta novela de Dick en espacios abiertos que podamos transformar con nuestra imaginación en un universo paralelo como el de la lectura. El parque Quinta Normal en Santiago me permitió hacer este ejercicio. Foto: Andrea Miliani


Esta obra de Philip K. Dick fue publicada en 1962 y planteó una premisa interesante: ¿Cómo sería nuestro mundo si los Aliados hubiesen perdido la Segunda Guerra Mundial? ¿Cómo se vería Estados Unidos conquistado por el Eje? El autor ofrece una visión muy interesante y nos traslada a este universo paralelo.

Su propuesta fue, sin duda, impactante y aún en la actualidad el cuestionamiento nos despierta curiosidad. El hombre en el castillo obtuvo el Premio Hugo en 1963 y en 2015 Amazon lanzó la serie con el mismo nombre, basada en el planteamiento de Dick —aunque con muchas diferencias con respecto al libro— que ya va por su tercera temporada.

Casualmente, mientras leía el libro, Netflix también publicó una nueva serie, Maniac, que rinde homenaje a Dick y encontré muchas similitudes con esta novela: el dominio de la cultura japonesa en terreno estadounidense, en una época “extraña”, ni muy futurista ni muy antigua. Esta percepción temporal es una de las características de esta ucronía, el género literario que mejor define esta obra.

Un espacio tranquilo es necesario para detenernos en las reflexiones que nos invita a hacer este libro. Un buen lugar para leer puede ser un jardín japonés en donde podamos apreciar bonsáis o esculturas relevantes con la lectura.
Foto: Andrea Miliani

Aunque en El hombre en el castillo se menciona cómo se desarrolla la conquista de África y Suramérica, el foco está en Estados Unidos: en su división territorial y particularmente en la ciudad de San Francisco. Dick explica que Alemania se queda con gran parte del este de norteamérica —y comenta la transformación de Nueva York en un dominio nazi— y Japón se instala en el oeste. Al centro existe un territorio neutro, una “tierra de nadie”. La mayoría de los personajes se desenvuelven en el estado californiano y son ellos los que van contando sus interacciones y reflexiones en esta dimensión dominada por la cultura nipona con pizcas de otras regiones asiáticas.

Pienso que lo más interesante del libro es el planteamiento de este universo y las ideas geniales que el autor inventó: como que un reloj de Mickey Mouse sea una reliquia y sirva como obsequio entre autoridades de alto rango o que los estadounidenses se vuelvan dependientes del I Ching, un oráculo chino. Pero la lectura me pareció un poco difícil de seguir, a pesar de que es un libro corto —mi versión tenía solo 262 páginas—, hay muchos personajes que no se terminan de desarrollar, otros que no se conectan y vemos poca acción en la mayor parte del libro.

Esta novela se puede acompañar con café o té. Idealmente un té verde o matcha para evocar la presencia de la cultura nipona, tan predominante en la lectura.
Foto: Andrea Miliani

Aunque suelo disfrutar libros reflexivos y descriptivos, este me dejó cierta insatisfacción en cuanto a la evolución de la trama y los personajes. Sin embargo, creo que si el lector entiende que los personajes no son tan importantes como el universo y los planteamientos de Dick, es un libro valioso que merece su lectura completa.

Recomiendo leer El hombre en el castillo porque invita al lector a un ejercicio mental interesante que da mucho de qué hablar y plantea una discusión que aún tiene mucha vigencia en nuestros tiempos. Además, hay un juego metaliterario divertido y la comprensión de Dick de la cultura nipona y alemana hace que la propuesta sea tan realista que la lectura produce escalofríos.

Mis recomendaciones para leer El hombre en el castillo :

  • Darle más importancia al universo y las ideas que a los personajes y la trama.
  • No ver la serie de Amazon antes de leer el libro. Avanza muy rápido y aunque la trama se diferencia mucho de lo que encontramos en el libro, puede contener spoilers desde el primer capítulo.
  • Tener al menos una idea de cómo funciona el oráculo I Ching.

Datos interesantes:

  • Philip K. Dick tomó la idea de qué pasaría si el bando contrario hubiese ganado la guerra del autor Ward Moore quien escribió una novela, Lo que el tiempo se llevó (Bring the Jubilee), en la que plantó lo que hubiese pasado después de la Guerra Civil en Estados Unidos si los Estados Confederados hubiesen ganado.
  • Dick quería escribir una segunda parte de El hombre en el castillo, es por esto que el final resulta abruto y muy abierto. En una entrevista escritor explica que realizó varios intentos para redactar la secuela, pero que le parecía tan horrible que no podía continuar.
  • El autor usó el I Ching para escribir el libro.

El Fragmento

«Y además los vuelos a Marte habían distraído la atención del mundo de las dificultades en África. De modo que todo se reducía a lo que él mismo les había dicho a sus colegas: Lo que tienen los nazis y a nosotros nos falta es nobleza. Se los puede admirar por el amor que le tienen al trabajo y la eficiencia… pero lo más conmovedor en ellos es la fuerza de sus ideales. Primero vuelos a la Luna, luego a Marte, cumpliendo así los anhelos más caros a la humanidad, satisfaciendo nuestros más altos deseos de gloria. Los japoneses, por su parte… sí, los conozco bien, trato todo el día con ellos. Son, —digámoslo claramente— orientales. Gente amarilla. Nosotros los blancos tenemos que inclinarnos ante ellos porque tienen el poder. Pero nuestros ojos están vueltos hacia los alemanes. Vemos en ellos todo lo que es posible hacer cuando los blancos son quienes dominan. Y eso es distinto».

El autor

Philip Kindred Dick era un escritor de ciencia ficción norteamericano, obtuvo gran prestigio y reconocimiento por su trabajo. Nació en Chicago en 1928, pero vivió la mayor parte de su vida en California. Desde muy joven se interesó por la escritura y a los 22 años empieza a publicar sus historias. En 1962 lanza El hombre en el castillo y gana el reconocimiento de mejor novela en los premios Hugo. Su éxito continúa con la novela ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? —que luego fue adaptada al cine como Blade Runner— y Ubik —considerada una de las 100 novelas mejores escritas en inglés según la revista Time. A lo largo de su vida, Dick publicó 44 novelas y 121 cuentos. Muere a los 53 años, en 1982, por un derrame cerebral.

Ficha

Versión en español Versión en inglés
El hombre en el castillo The Man in the High Castle
Editorial: Minotauro Editorial: Mariner Books
Año: 2008 Año: 2012
Año de primera publicación: 1962 Año de primera publicación: 1962
Páginas: 262 Páginas: 290
Idioma original: Inglés Idioma original: Inglés
Traducción al español: Manuel Figueroa Traducción al inglés:
Mi valoración: 3,5/5 Mi valoración: 3,5/5
Valoración en Goodreads: 3.63/5 Valoración en Goodreads: 3.63/5

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