Subidos de tono, cuentos de amor: degustación latinoamericana

Patacón es un restaurante de comida ecuatoriana en Santiago de Chile, que cuenta con una deliciosa variedad de sabores latinoamericanos

 

Una exquisita compilación de 16 textos de autores latinoamericanos que exploran el erotismo, dirigida a jóvenes y lectores que disfrutan de las buenas historias de amor

Los cuentos me han despertado un gran interés este año, y cuando Manuel me escuchó decir que quería aprender más sobre autores latinoamericanos, me entregó la receta perfecta. Subidos de tono es un préstamo que, confieso, comencé a leer con un poco de escepticismo, pero terminé encantada con la selección. Son historias de calidad, alejadas de lo cursi y de los clichés.

Un restaurante tranquilo, que tenga un menú de recetas suramericanas, es
una excelente opción para acompañar la lectura

Esta coedición Latinoamericana tiene 253 páginas de puro lomito que recorre el trabajo de autores desde Chile hasta Cuba. Antes de cada cuento se presenta el nombre del texto, el autor y el país que representa, en la siguiente página está una fotografía del rostro del escritor, una breve biografía y un fragmento de un texto sobre el amor o el erotismo escrito para la edición, o tomado de algún discurso o texto relacionado. Esta  información introductoria me pareció valiosísima.

Comienza con el cuento “Jeannie Miller” de Mempo Giardinelli, que me gustó mucho. Luego destaco “El orden de las cosas” de Pía Barros porque me parecieron muy interesantes los saltos en la narración y lo sorprendente de la historia. “No le digas que la quieres” fue uno de mis favoritos, me pareció un relato adolescente maravilloso que retrata un encuentro erótico, con mucho humor, caribe y creatividad. Con este mismo tono juvenil me reí y disfruté del ingenio del peruano Alfredo Bryce Echenique en “El descubrimiento de América”, seguí de cerca las estrategias alocadas de un adolescente para conquistar a su amor platónico. Con “Marina y su olor” de Mayra Santos-Febres tuve una experiencia sensorial a través de las páginas. Las descripciones visuales y olfativas de esta autora puertorriqueña me sorprendieron, su cuento fue una experiencia única.
Un cebiche es sin duda un buen plato para leer Subidos de tono, pues cuenta con un toque exótico, una apariencia seductora, un olor a Caribe y unas  texturas variadas, como las del libro

El libro cierra con “El regalo” de Federico Vegas y me encantó, no sé si porque el autor es de mi misma nacionalidad, pero me pareció un buen cierre para toda la degustación del libro. Podría hablar por horas de cada cuento y siento que mi reseña quedaría demasiado larga si le doy cabida a todos los autores. Dejo por fuera a Rulfo y Cortés para no extender este texto, pero reconozco que no me duele tanto dejar de lado a otros, como Cortázar.

En los 16 cuentos hay textos para todos los gustos, y, aunque están dirigidos a jóvenes, creo que puede también disfrutarlo mucho un público mayor, cualquiera podrá encontrar el amor en las diversas plumas que componen esta edición. Es, sin duda, una variedad exquisita que se ajusta a diferentes paladares.

El fragmento

Del cuento “No le digas que la quieres” de Senel Paz:

“Arnaldo enteró a todo el mundo de que aquella noche yo me acostaría con una mujer. Claro, no les dijo que era Vivian, pero vaya, alguien tuvo que imaginárselo porque en esa escuela nadie es bobo. Entonces aquel día esperé a que todos se bañaran, y cuando no faltaba nadie y nadie me iba a apurar, entré y empecé a bañarme yo, con toda mi calma. Me restregaba duro, bien duro, jabón una y otra vez, uña. Pensaba que a lo mejor ella me olería aquí, allí, me tocaba, no sé, seguramente me iba a tocar y quería estar bien limpio y oler bien y repasaba mentalmente los lugares donde a mi vez la besaría, donde tenía que besarla, según Arnaldo, para que nunca me olvidara, para que nunca olvidara esta primera vez con un hombre, conmigo, y que cuando sea incluso una viejecita, al pensar en mí me tenga en un alto concepto”.


Los autores y sus cuentos

“Jeannie Miller” de Mempo Giardinelli

“Cuello de gatito negro” de Julio Cortázar

“La puerta cerrada” de Edmundo Paz Soldán

“Eros de luto” de Jorge Miguel Marinho

“El orden de las cosas” de Pía Barros

“Una aventura confidencial” de Julio Paredes

“La peregrina” de Marvel Moreno

“La última aventura de Batman” de Carlos Cortés

“No le digas que la quieres” de Senel Paz

“La hermana” de Hernán Lara Zavala

“Es que somos muy pobres” de Juan Rulfo

“La venganza de Gerd” de Alonso Cueto

“El descubrimiento de América” de Alfredo Bryce Echenique

“Marina y su olor” de Mayra Santos-Febres

“Masticar una rosa” de Ángela Hernández

“El regalo” de Federico Vegas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *