La amortajada: Juegos de melancolía

Este libro de María Luisa Bombal es ideal para lugares fríos, que estén en contacto con
la naturaleza. Tal vez un bosque chileno o un parque con árboles o neblina. Foto: Eduardo Arrieche

 

Esta es nuestra primera reseña del reto #LeoAutorasOct, una iniciativa que busca darle visibilidad a las escritoras durante todo el mes

Desde que manifesté mi interés por la literatura chilena una amiga me habló sobre María Luisa Bombal, una autora extraordinaria según ella—, que además tenía una vida interesantísima: escribió textos alabados por Jorge Luis Borges y estuvo presa porque intentó asesinar a su amante en el Hotel Crillón en Santiago de Chile.

En mi club de lectura decidieron leer el libro que contiene el cuento “La amortajada” y que además se fusiona con un libro de relatos cortos llamado La última niebla, nombre del cuento principal de esa selección. Esta milhoja de textos es la presentación más común de las obras reconocidas de Bombal, consiste en un pequeño libro de 184 páginas, según mi edición de Planeta.

El libro lo leí completo, en el título de esta reseña destaca “La amortajada” porque fue mi cuento favorito. Disfruté mucho la lectura. Las descripciones y metáforas de Bombal me parecieron fascinantes y divertidas, a pesar del tono lúgubre y melancólico de los textos. Es perfecto para leer en días lluviosos y fríos.

En Santiago de Chile, el Parque de las Esculturas puede ser un buen lugar para disfrutar los cuentos de Bombal, sobre algún tronco cómodo o bajo la sombra de los árboles. Foto: Eduardo Arrieche

“La amortajada”, publicado en 1938, relata la historia de una mujer, Ana María, que acaba de fallecer y que está consciente durante su velorio. Puede percibir a quienes la lloran y a través de cada personaje que se acerca a la habitación de la difunta, la protagonista nos va contando su historia y la conexión con cada uno de ellos. Va revelando pistas para que el lector construya la historia de Ana María.

Este cuento me pareció muy original y divertido. En el texto hay saltos de voces (en algunos párrafos hablan diferentes personajes) y de tiempos. Me sorprendió que a pesar de estos juegos el lector puede reconocer quién habla y seguir el hilo de la historia sin perderse. Tiene un inicio y un cierre contundente, me gustó mucho la estructura, y las reflexiones son poderosísimas.

“La última niebla”, escrito en 1934, es el primer cuento del libro y trata de una mujer recién casada con un viudo, y este quiere que ella se comporte como su mujer fallecida. La protagonista, abrumada y aburrida, vive una experiencia que cambiará su vida. Creo que este cuento no se puede describir mucho sin caer en spoilers, tiene un desenlace sorprendente y la historia atrapa. Según algunos expertos, Bombal fue una de las precursoras del realismo mágico y creo que en este cuento es donde más se evidencia esto.

Un buen acompañamiento para leer La última niebla y La amortajada es un chocolate caliente que alivie el frío y vaya acorde con la redacción dulce de Bombal. Foto: Andrea Miliani

Los textos de María Luisa Bombal son muy femeninos, con trazos sutiles de erotismo, una prosa poética -muy bonita, delicada- y me parece que rescata personajes con personalidades interesantes y reflexiones profundas. Esto me llamó la atención porque las protagonistas son mujeres latinoamericanas de principios del siglo XX con evolución y complejidades más allá de ser amas de casa pasivas, tal vez las profundiza un poco al estilo de Jane Austen.

Esta obra la saqué de la biblioteca y no la quería devolver. Es uno de esos libros prestados que despertó en mí la necesidad de comprarlo. Y pronto. Creo que se presta para buenas relecturas.


El fragmento

“Comprende que en ella dormía, agazapado, aquel amor que presumió muerto. Que aquel ser nunca le fue totalmente ajeno. Y era como si parte de su sangre hubiera estado alimentando, siempre, una entraña que ella misma ignorase llevar dentro, y que esa entraña hubiera crecido así, clandestinamente, al margen y a la par de su vida.

Y comprende que, sin tener ella conciencia, había esperado, había anhelado furiosamente este momento.

¿Era preciso morir para saber ciertas cosas? Ahora comprende también que en el corazón y en los sentidos de aquel hombre ella había hincado sus raíces; que jamás, aunque a menudo lo creyera, estuvo enteramente sola; que jamás, aunque a menudo lo pensara, fue realmente olvidada”.


La autora

María Luisa Bombal nació en Viña del Mar el 8 de junio de 1910. A los 12 años, tras la muerte de su padre, se fue a cursar sus estudios en París. En 1931 regresó a Chile y comenzó un romance con Eulogio Sánchez. Poco tiempo después, tras la ruptura, María Luisa sufrió una gran depresión y se intentó suicidar. Luego de su recuperación, el escritor Pablo Neruda la invitó a su casa en Buenos Aires en 1933, donde vivió durante dos años, escribió sus textos más famosos y colaboró con la revista Sur. Se casó con el pintor Jorge Larco, pero se separaron y volvió a Chile en 1941. Luego de su llegada buscó a su antiguo amante en el centro de Santiago y le disparó en el brazo. Estuvo detenida varios meses, pero Eulogio no presentó cargos en su contra y logró salir de la Correccional. Bombal viajó a Nueva York y se casó con el conde Raphael de Saint-Phalle, con quien tuvo una hija, Brigitte. Aquí vivió durante 30 años, trabajó en la Unesco y escribió para teatro y cine. Luego de la muerte de su esposo en 1970 regresó a Chile y murió en Santiago el 6 de mayo de 1980.


El dato

En Youtube hay una película chilena de 2011 que se basa en la biografía de María Luisa Bombal.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *